El juicio ha llegado, cojones ya
Posteado por caguenross en mayo 22, 2009Fuente: http://www.pablosoto.com/2009/05/el-juicio-ha-llegado-cojones-ya.html
Bueno, lo primero es lo primero. Millones de gracias, sois la bomba. La cantidad aliento en forma de llamadas, mensajes, emails, comentarios aquí y por todas partes ha sido impresionante, me ha llegado al alma. :”) Sois tantos y me arropáis tanto que no sé como corresponderos… de verdad. Incluso un grupo en Facebook ¿Qué puedo decir? Se queda uno sin palabras. Bueno no, pero sólo me sale una: GRACIAS.
Ayer no madrugué, había trasnochado. Hacia las 12 me acercaba caminando a la puerta de los juzgados, y de repente visualicé una especie de manifestación de periodistas. Cinco o diez cámaras de televisión, otros tantos con alcachofa y unos tropecientos fotógrafos. Medio centenar calculo yo.
Cuando me dí cuenta de que no estaban manifestándose por ningún E.R.E. del sector audiovisual, sino que me esperaban a mí, no lo pude evitar. El lateral thinker que llevo dentro pensó “¿A nadie se le ha ocurrido ponerse de acuerdo para mandar uno o dos cámaras y compartir las fotos y el vídeo?”. La verdad es que los periodistas hacen lo que pueden, y a mí personalmente me tratan muy bien, pero es una locura, en serio. Si no fuera por esos pensamientos laterales, la ansiedad podría conmigo.
Y al turrón. El juicio tiene buena pinta. En fin, no soy abogado, pero es tan evidente que no tiene sentido lo que pretenden las discográficas… Estar totalmente seguro de que no has hecho nada malo, definitivamente ayuda a defenderse. Al final todo depende del juez, eso sí.
Los ejecutivos de las discográficas, y en especial Antonio Guisasola, me miraban desafiantes, intentando provocarme, o meterme miedo, vete a saber. Mientras atendía a una chica -guapísima por cierto- de LaSexta, Guisasola buscaba el sitio para estar justo en mi ángulo de mirada, poniendo caras raras. Surrealismo del bueno.
Ahora, para surrealismo este: mi iPhone se quita solo del modo silencio -juro que no metí la mano en el bolsillo- y, murphy’s law reloaded mediante, recibo una llamada. Mi tono R2D2 ultra geek edition empieza a sonar a todo volumen, de los nervios tiro el móvil al suelo, y dejo claro a toda la sala que (a) soy freaky y (b) soy torpe.
Otro momento WTF ocurrió cuando Marti Lafferty, el presidente de la DCIA, que ha hecho el increíble esfuerzo de venir desde Washington DC a testificar, le decía al juez “España debería estar orgullosa de Pablo”. No me lo podía creer… ¿España orgullosa? joder, mi madre vale, pero España…
En fin, WTFs aparte, yo creo que no fue mal la cosa. Me hubiera gustado poder hablar, y que me hubiesen preguntado, pero en fin.
¿Lo malo? Pues que después del juicio, en una de las cincuenta mil entrevistas, tras hablar en antena en Radio 5, me quedo a la escucha y oigo decir a Guisasola dos cosas que me hacen pensar que o bien se droga demasiado, o bien está rabioso, como un animalillo herido.
La primera afirmación fue “25 millones de personas pagan por usar sus programas”. A ver, que no suena mal, pero es imaginario. Y él lo sabe, para empezar porque eso le añade ceros a la derecha a punta pala a lo que argumentan en la demanda. La segunda afirmación, no menos impactante, fue que él “estaba seguro de que yo había utilizado las empresas que había detrás para llevarme todo ese dinero a otro sitio, y así no tener que pagar los 13 millones de euros”. Dios, este tío chochea. David dice que deberíamos meterle una querella.
Mientras me lo pienso, ganamos este juicio.
Muchísimas gracias por vuestro apoyo.



