Parados y Paridas

Humor, fotos, gifs, videos y chorradas como pianos…

Archivo para mayo 20th, 2009

Tres pedazo de viñetas de EL ROTO (¡Qué grande!)

Posteado por caguenross en mayo 20, 2009

Vistas en elpais.com

LA MEMORIA HISTÓRICA

El Roto

LOS FORMATOS OBSOLETOS

El Roto

ELECCIONES VS VOTANTES

El Roto

Ni sé los días que lleva esto así...

http://img188.imageshack.us/img188/8468/vodafoneincompetentes.jpg

esta pantallita genera muchos dividendos en Vodafone... por lo que la incompetencia no es tal; se llama: mala fe

Mai Güei

Posteado por caguenross en mayo 20, 2009

Fuente: http://blogs.publico.es/manel/1267/my-way/

http://blogs.publico.es/manel/files/2009/05/19-mayo-2009blog.jpg

¡Quiero ser comunista como Teddy Bautista!

Posteado por caguenross en mayo 20, 2009

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/05/19/espana/1242754676.html

  • Trabajadores y artistas de la SGAE piden la dimisión del presidente
  • Denuncian su gestión a la entrada de la asamblea general

Había tonadas de cabreo contra Teddy Bautista, un ramillete de miembros de la 'asociación de víctimas de Ramoncín' salmodiando al gurú y hasta cantinelas sacadas de madre. Sólo faltó el cobrador del frac de la SGAE, en plan infiltrado, en éxtasis ante tanto cántico y pasando la gorra voraz para la casa.

La resistencia tiene una visibilidad minúscula, pero algo es algo. Allí estaba en la puerta del auditorio de la ONCE, donde se celebraba la asamblea general anual de la SGAE. Entre un centenar de trabajadores que se manifestaban en contra del ERE que prepara la entidad, varios socios de la SGAE con ganas de reinventar la entidad y decírselo a la gente. Vaya, porque otra forma de recaudar los derechos de autor es posible.

"La opinión de los autores es irrelevante para los órganos de gobierno de la SGAE", denuncia José Antonio Prieto, pianista y antiguo inspector de la casa, que fue sancionado con 3.000 euros por la entidad por preguntar por los ingresos de Bautista en la asamblea de 2007. "Los ciudadanos deben saber que la SGAE no representa a los autores, sólo gestiona el dinero de los derechos de propiedad intelectual, y lo hace de una forma poco clara".

La Sociedad General de Autores y Editores celebra su asamblea general entonando el 'A quién le importa lo que yo haga de puertas adentro', y escuchando el 'Déjame' de puertas afuera.

Sólo 2.000 de los 94.000 artistas socios de la SGAE lo son de pleno derecho, denuncian los agraviados. El 1,73% de los socios se reparte el 75% de los pagos. Hay un 60% de su gente que no ha cobrado jamás un euro. Unicamente el 4% percibe una cantidad por encima del salario mínimo.

A cuenta de los dineros se queja Luis Cobo 'Manglis' (guitarrista que ha tocado al lado de Raimundo Amador o de Ketama), quien percibe en torno a 70 u 80 euros al mes por toda su obra: más de 200 canciones sonando por ahí. "A la mayoría de los socios no nos gusta mucho el ladrillo", indica. "Pero la SGAE se ha empeñado en comprar y comprar edificios en vez de defender a todos los artistas. Bautista ha arrasado con la imagen de esta casa y nosotros no tenemos la culpa".

Apuntala la teoría un miembro del comité de empresa: "Teddy Bautista ha metido a la SGAE en una gestión suicida. Se han gastado unos 150 millones en obras faraónicas en Buenos Aires, en México, en España... A costa de liquidar puestos de trabajo. Y se ha olvidado de la esencia: recaudación y reparto".

La Sociedad General de Autores cerró con salvas de confeti la gestión anual y todo fueron abrazos en la asamblea.

"La SGAE tiene un cáncer", dice un cartel en la calle. "Cambio en la SGAE ya", dice otro. Se canta: "Yo quiero ser comunista/ como Teddy Bautista".

Por la Lectura

Posteado por xacobus en mayo 20, 2009

Os dejo un artículo de un buen escritor que he encontrado en Internet:

fuente: http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/sampedro/miradas_lectura.htm

" POR LA LECTURA:

Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos. Sus “clientes” éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May.
Muchos años después hice una visita a un bibliotequita de un pueblo madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos. Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo. Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo hojeaban y veces también ellas quedaban prendadas. Tiempo después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos: algunas lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos.
Y aún más años después descubrí otro prodigio en un gran hospital de Valencia. La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios enfermos fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al cabo de los años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una biblioteca con un servicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por ahí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro.

Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario, al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago. Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir –eso dicen- a los autores del desgaste del préstamo. Me quedo confuso y no entiendo nada.
En la vida corriente el que paga una suma es porque:
a) obtiene algo a cambio
b) es objeto de una sanción.
Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y fomentar la lectura?
Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación? ¿Acaso dejaron de cobrar por el libro vendido? ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas? ¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos?
Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos? No entiendo a esa Europa mercantil.
Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra. Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña.
¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS!

José Luis Sampedro"

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