Hoy, una fachada cercana a Wall Street, ha amanecido con una nueva pintada del genial artista Banksy. Una alegoría de la situación financiera mundial. Se trata, como puede verse, de una rata trajeada, junto al lema… Me cago en la mierda, ¿es que no lo veis vosotros? ¿Tengo que describir la foto? Digo yo que si la pongo es para algo. Que es que a veces tenéis unos cojonazos…

Sin embargo, aunque la fama se la ha llevado Banksy, en España tenemos nuestro propio artista callejero de identidad misteriosa. Sólo se sabe de él que se llama Juanqui (hay quien dice que este nombre proviene de ‘Juan Carlos’; otros dicen que viene de ‘Jessica’, pero estos últimos son unos cretinos), que tiene 28 años, trabaja en un congelados La Sirena y que sabe de memoria los versos impares de toda las poesías de Rubén Darío. Su DNI es el 54929284F. El resto es una incógnita.
Seguro que todos habéis visto alguna vez un dibujo de Juanqui en cualquier esquina de vuestra ciudad. Como su emblemática pintada en la fachada de la Casa Consistorial de Villanueva del Esputo:

“El dinero es mierda, pavo” (2002). Su obra más sincera. Igual de crítica que la de Banksy, pero algo más críptica. Un puñetazo directo a la cara del capitalismo.

“El infierno son mis cojones“, (2004). Pintada en la pared de “El rincón del Homeless” de Majadahonda, es una obra más madura, con claras referencias a Jean Paul Sartre. Esta obra le dio fama y reconocimiento mundial, hecho que Juanqui despreció, tal y como reflejó en su obra, curiosamente anterior a ésta.

“Los huevos me los vais a comer“, (2003), plasmada en un muro del cementerio de Villarobledo del Llobregat. Es, sin duda, una cruda verdad, una bofetada a la sociedad del consumismo, y por qué no decirlo, un auténtico escupitajo a la cara de los banqueros.
Juanqui, nuestro artista urbano más internacional, ya está trabajando en nuevos proyectos, como sus obras “Farla para todos“, “Mariano me la coges con la mano” y “Un 6 y un 4, metáfora de la faz humana“. Estén atentos a sus tapias. Jessica Juanqui, el azote del poderoso, está al acecho.